Autores: Gónzález-Benito A.M. Lanzeta-Vicente I. Esparza-Muñoz H. Mendiburu-Bastida M.I. Valle-Prieto G.

Abstract: Prevención de Infección de Localización Quirúrgica en Neurocirugía: un reto Multidisciplinar

INTRODUCCIÓN
Las infecciones de localización quirúrgica (ILQ) son un importante problema en términos de morbi-mortalidad y costes asistenciales, por lo que constituyen una prioridad de los sistemas de vigilancia.
La Neurocirugía (NCG) no suele estar dentro de los procedimientos a vigilar, por lo que no contamos con datos de incidencia de ILQ.
En marzo de 2023 consultan con el servicio de Medicina Preventiva (MP) por un aumento de la tasa de ILQ en NCG.

OBJETIVOS
Detectar áreas de mejora en todo el proceso asistencial del paciente en NCG.
Implantar medidas de prevención y detección precoz de las ILQ.
Reducción de la incidencia de ILQ.

METODOLOGÍA
Reunión de un equipo multidisciplinar para explicar la situación y marcar objetivos.
MP propone estrategia de actuación a varios niveles: Esterilización, Quirófano, MP, Unidades de hospitalización, Consultas externas y Atención Primaria (AP). Se asigna una enfermera de MP para la revisión de todo el proceso asistencial. Las acciones de mejora se consensúan con el equipo implicado.
Se implanta un sistema de vigilancia de ILQ para todos los pacientes sometidos a NCG desde marzo de 2023.

RESULTADOS
Los resultados de controles ambientales de quirófano y trazabilidad del material quirúrgico fueron correctos.
Acciones de mejora implantadas:
Lavado y desinfección del instrumental de préstamo que llega a la central de esterilización.
Adaptación de medidas del bundle de IQZ. Rasurado quirúrgico en planta y antisepsia con clorhexidina alcohólica, excepto en cirugía craneal.
Charlas formativas al personal sobre medidas de prevención en quirófano.
Formación en higiene de manos a todas las unidades implicadas.
Actualización de protocolo de curas y mejora del cumplimiento de protocolos de prevención (antisépticos, normativa quirúrgica, accesos vasculares, técnicas invasivas…).
Revisión y modificación del stock del material estéril utilizado en técnicas invasivas y curas.
Mejora la redacción y el contenido del informe de alta médica y el de continuidad de cuidados de enfermería, evitando contradicciones y dirigidos a un seguimiento adecuado de la herida quirúrgica en AP y consultas externas. Así se ha conseguido una detección temprana de ILQ.
Se está realizando la vigilancia de los pacientes desde el día de la intervención hasta 3 meses después, recogiendo datos hospitalarios, de consultas y de AP.

CONCLUSIONES
Se ha establecido un circuito asistencial continuado y de calidad para el paciente desde quirófano hasta AP, implicando a profesionales de todos los niveles asistenciales.
Contar con una enfermera de MP para la revisión integral del proceso ha conseguido una optimización de recursos materiales y humanos utilizados en los procedimientos y ha sido el hilo conductor de la información entre los profesionales.
Las propuestas de mejora han sido bien recibidas y se están implantando.
Aunque aún no contamos con datos del estudio de vigilancia, la sensación subjetiva es de mejora, tanto en la tasa de infección como en todo el proceso.

PALABRAS CLAVE: ILQ, Neurocirugía, seguridad del paciente