Enfermería reafirma su liderazgo en la seguridad del paciente y la prevención de infecciones
Más de medio centenar de enfermeros y enfermeras analizó esta mana en Salamanca los desafíos y objetivos estratégicos de su papel esencial en la calidad asistencial, la bioseguridad y la lucha frente a la resistencia antimicrobiana.
Seguridad del paciente: hacia un cambio cultural en las organizaciones sanitarias
La enfermera Encarni Cabezuelo Henares, de la OSI de Basurto, centró su intervención en la importancia de impulsar una cultura organizacional orientada a la seguridad del paciente, en la que las direcciones sanitarias promuevan activamente el cambio, proporcionando recursos, formación y estructuras de apoyo.
Cabezuelo destacó la figura del referente de seguridad del paciente, profesional clave para coordinar estrategias, fomentar la notificación de incidentes y fortalecer los equipos interdisciplinares. Defendió, además, la necesidad de avanzar hacia un modelo no punitivo, basado en el aprendizaje de los errores y la mejora continua, señalando que la suma del trabajo de todos los profesionales es lo que construye verdaderamente organizaciones más seguras y humanas.
Métodos y sistemas de prevención de infecciones hospitalarias
Por su parte, Cristina Aniceto, enfermera en el Hospital de Salamanca, se centró en los sistemas y métodos de prevención y control de las infecciones hospitalarias, recordando que las infecciones relacionadas con la atención sanitaria (IRAS) continúan siendo uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afectan entre un 7% y un 10% de los pacientes hospitalizados, lo que pone de relieve la necesidad de reforzar los programas de prevención y vigilancia.
Aniceto explicó que la enfermería es un agente esencial en la identificación de riesgos, la aplicación de medidas preventivas y la vigilancia epidemiológica, liderando acciones que contribuyen directamente a reducir la incidencia de infecciones hospitalarias.
Detalló además los pilares operativos de la prevención enfermera:
- Higiene de manos: programas de formación, auditoría y mejora continua.
- Métodos barrera: uso adecuado de guantes, mascarillas y precauciones estándar.
- Bioseguridad ambiental: control de zonas críticas y manejo de muestras.
- Higiene hospitalaria: limpieza, desinfección, esterilización y gestión de residuos.
- Precauciones especiales y aislamientos en situaciones de riesgo.
- Protocolos y guías normativas actualizadas a nivel nacional e internacional.
- Inmunización y educación sanitaria en pacientes inmunodeprimidos o de alto riesgo.
La ponente concluyó que la actuación enfermera basada en la evidencia científica y el compromiso ético constituye la base para avanzar hacia una atención sanitaria más segura, eficiente y sostenible.
Durante el Encuentro, M.ª Luisa Rodríguez Navas realizó un recorrido histórico por la evolución de la Enfermería de Prevención y Control de Infecciones desde los tiempos de Florence Nightingale, pionera en vincular la higiene y el entorno hospitalario con la reducción de la enfermedad. En España, el impulso institucional llegó con el INSALUD en 1979, que creó la figura de la supervisora de higiene hospitalaria, antecedente directo de la actual enfermera EPyCI.
A partir de ese momento, los estudios EPINE, ENVIN-UCI y EPINCAT consolidaron la vigilancia epidemiológica y la cultura de control de infecciones en los hospitales.
Rodríguez Navas destacó que la disciplina ha transitado desde un enfoque técnico e higienista hacia una práctica avanzada sustentada en la evidencia científica, la gestión de calidad y la seguridad del paciente.
La Resolución 20/2017 del Consejo General de Enfermería, publicada en el BOE en 2018, definió de forma oficial las competencias de la enfermera EPyCI en cuatro áreas fundamentales:
• Vigilancia y control de infecciones.
• Prevención, higiene y saneamiento.
• Calidad, seguridad, formación e investigación.
• Gestión tecnológica y comunicación sanitaria.
La ponente subrayó los retos pendientes, entre ellos la falta de reconocimiento oficial de la especialidad, la ausencia de un censo nacional y la desigual implantación autonómica. Asimismo, señaló que la práctica avanzada (EPA) representa una vía de desarrollo profesional en tanto se regula la especialidad a nivel estatal.
El objetivo estratégico, según explicó, es lograr entre 2023 y 2025 la regulación formal de la EPyCI, integrando en un modelo común a enfermeros de grado, especialistas, expertos y de práctica avanzada.
Vigilancia en Salud Pública y enfoque “One Health”
Eva María Vian González, enfermera de la Sección de Epidemiología del Servicio Territorial de Sanidad de Palencia y miembro de la Mesa de Vigilancia de la Junta de Castilla y León, recordó la importancia de abordar la salud desde una perspectiva global y multidimensional.
“Entendemos por Salud Pública el conjunto de actividades organizadas por las administraciones públicas, con la participación de la sociedad, para prevenir la enfermedad y promover la salud tanto a nivel individual como colectivo”, explicó Vian.
Durante su intervención, subrayó los cambios demográficos y epidemiológicos que han transformado el panorama sanitario, destacando el aumento de las enfermedades crónicas y multifactoriales, así como la influencia del entorno social, económico y ambiental en la salud de las personas.
“La salud de la población viene determinada no solo por factores biológicos, sino también por las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven y envejecen. Estos determinantes —educativos, culturales, laborales o ambientales— pueden actuar positiva o negativamente en el bienestar de la población”, añadió.
Vian insistió en la necesidad de integrar el enfoque de “Una Sola Salud (One Health)”, que considera la salud humana, animal y ambiental como dimensiones interdependientes dentro del mismo ecosistema.
“Bajo el paraguas de One Health, debemos pensar en la salud en todas sus dimensiones, entendiendo cómo factores como la ganadería, el cambio climático o las desigualdades sociales influyen directamente en la salud de las personas y las comunidades”, apuntó.
Finalmente, destacó la relevancia de la reciente creación de la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública (Real Decreto de junio de 2024), que amplía la vigilancia más allá de las enfermedades transmisibles, integrando aspectos de bienestar, morbilidad, mortalidad y determinantes sociales.
“El sistema sanitario, aunque solo representa una parte de los determinantes de salud, tiene la capacidad de modularlos e inclinar la balanza hacia el lado del bienestar y la equidad”, concluyó Vian.
Conclusión
El encuentro SOCINORTE de Enfermería 2025 evidenció la madurez y el liderazgo de la profesión enfermera en la prevención, vigilancia y control de las infecciones. Bajo el lema “Vigilancia, prevención y control de infecciones: la enfermería, pilar del cuidado seguro”, el encuentro subrayó que la seguridad del paciente debe situarse en el centro de toda política sanitaria, y que la Enfermería es pieza clave para garantizar la calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema sanitario.
El reconocimiento oficial de la especialidad, la consolidación de la práctica avanzada, la formación continuada y el liderazgo enfermero en la toma de decisiones estratégicas son los grandes retos que marcarán el futuro inmediato de la profesión.
